¿Se soluciona un Problema hablando de él? O, como cada pensamiento es creativo…
Evidentemente, y de manera esquemática, para resolver un problema, necesitamos primero identificarlo, luego encontrar soluciones y, por fin, actuar. Simple… aparentemente.
En efecto, más allá de la dificultad “práctica” que supone un problema (en el caso contrario, no sería un problema), existe un factor insidioso del cual no siempre tenemos consciencia, y que puede, por si mismo, intensificar la dificultad, hasta ser el mismo origen de dicho problema = se trata del pensamiento.
Un ejemplo sencillo y típico de lo que ocurre estos días:
“Sr X dispone de algunos ahorros. Un consejero le propone comprar acciones financieras por un valor correspondiente. Poco tiempo después, oye que las perspectivas de sus acciones no son muy favorables y que podrían perder su valor. Preocupado por la posible pérdida de su inversión, Sr X vende sus acciones y las devuelve al mercado financiero. Pero Sr X no está solo: Sr Z, Sra W, Srta Y,… están en la misma situación y, de hecho, actúan de la misma manera para preservar sus bienes. Observamos una llegada masiva de dichas acciones en el mercado. Y como lo demuestra la ley de la oferta y la demanda, lo escaso es caro cuando la abundancia es barata. El valor de dichas acciones baja.”
La predicción se cumplió.
Pero, como lo hemos visto, ninguna razón concreta ha sido necesaria para generar estas consecuencias; una simple intención transmitida por una información (real o no) ha sido suficiente para desarrollar, provocar, concretar el anuncio. Y cuanto más “creíble” sea el instigador de la información, más importante será el impacto; sobre todo si se vincula un sentimiento de Miedo.
Como origen, tenemos una información, un pensamiento.
Cada pensamiento es creativo.
Es por eso que nunca resolveremos un problema hablando y centrándonos en él. Más hablamos de dificultades, Crisis, y más las fomentamos generando duda, incertidumbre,… que impedirán, justamente, todas las acciones reales para salir del problema.
Madre Teresa fue invitada en varias ocasiones a marchar en manifestaciones en contra de la guerra y ella contestó:
“Yo no marcho allí. Invítenme a marchar a favor de la paz y yo iré, pero no me nombren esa palabra”.
Reforzamos sistemáticamente las cosas en las cuales nos centramos. Aquí está el principio de la Ley de Atracción Cuántica = el observador condiciona la experiencia.
No apagamos un Fuego con Fuego, sino con Agua.
Un problema no se resuelve, sino se supera. “La montaña” siempre estará aquí. Criticarla, lamentarse por su presencia no la hará desaparecer de nuestro camino. Al contrario, se convertirá en algo aún más imponente e insuperable. Actuando de esta manera, la única cosa que quitaremos será nuestro entusiasmo, nuestra gana de seguir nuestro camino, nuestra fe,… bloqueándonos. “La montaña” ganará porque se lo permitimos.
“El evento no tiene ningún poder sobre ti, salvo el que le otorgas”.
Paulo Coelho
Está en nuestras manos encontrar el « túnel”, el “puerto” que nos permitirá seguir nuestro camino.
En resumen, tomar consciencia de nuestros problemas y enfrentarse a ellos. Parar de quejarse o comentar nuestras dificultades, dedicarnos a encontrar soluciones centrándonos en los beneficios que recibiremos. Tener una actitud en acuerdo con lo que deseamos y ACTUAR.
¿Y tú? ¿Cómo llevas tus dificultades? ¿Utilizas el Fuego o el Agua para apagar tus incendios?
Y si lo deseas, puedes volver en esta página Web/Blog para compartir otras reflexiones… Estaré encantado de disfrutar contigo esta “agua fructuosa”, fuente de desarrollo y de Vida.
Por lo demás, ya sabes cómo y dónde encontrarme:
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David BARROSO


